Mi vida no será
espectacular, si la comparas con las historias que la caja cuadrada te ha
querido vender como ideales. Ni salvo damiselas, ni destruyo anillos; ni
siquiera soy capaz de conmover a un cachorro con un discurso que motive a las
masas. Es cierto, lo que los borregos suelen catalogar de impresionante, en mi
vida ha sido poco más que un promedio.
Sin embargo algunas
cosas me han pasado, o tal vez sea mejor decir que yo he pasado por ellas. He
visto atardeceres en el océano y en las montañas, he sentido volcanes en
erupción y la nieve quemar mis manos desnudas. He contemplado una madre
cuidando a su cría y a pichones intentar su primer vuelo. Pequeñas motas de
vida abrirse paso a través de un cascarón e imponentes animales tener en sus
ojos el fantasma de lo que debieron haber sido y la resignación de la jaula que
los rodea.
He visto el nacimiento
de un río y la muerte de un ser querido. He tenido miedo, rabia, dolor, llanto,
risa e ilusión. He volado lejos y he redescubierto mi mundo sentado en el
sillón de siempre. Puedo recordar risas regaladas con ternura y amor y palabras
ex profesamente elegidas para hacerme daño.
Me han humillado, me
han ovacionado, me he visto en aprietos y he apretado manos amigas en los
momentos en que las fuerzas parecen una simple broma de los libros de épica.
Puedo recordar poemas enteros y sentir mis ojos humedecer con algunas
canciones. Puedo subir, bajar, seguir, detener y embestir.
Mi vida no será
material para inspirar a nadie, pero ciertamente es suficiente para inspirarme
a mí. No será una secuela ininterrumpida de éxitos, pero los pocos que existieron
no fueron obra de la fortuna. No tengo acciones de las cuales arrepentirme y
tengo la madurez suficiente para reconocer que algunas decisiones pudieron ser
mejores.
Soy yo, una persona,
me atrevería decir como cualquiera; no me comparo con nadie pero tampoco puede
ser fácilmente confundido con otro. Nada me distingue en particular pero escapo
de los convencionalismos más fácil que la mayoría. No puedo ser egoísta y decir
que toda mi vida ha sido forjada por mis acciones y mis decisiones, pero mucho
de mi ser ha sido forjado a través de intolerables rutinas, angustiantes
disyuntivas y empresas que no por ser poco heroicas dejaron de ser importantes.
He sido, soy y seré muchas
cosas, pero básicamente me resumo en YO; auténtico y consecuente, inestable
pero comprometido, imperfecto pero constante, distante pero humano.
Y todo lo que he
visto, sentido, hecho, decidido o ejecutado, todo lo que soy, fui y seré, todo
cuanto puedo con orgullo llamar YO, poco o nada ha significado ante lo que me
está pasando cuando estoy a tu lado.
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