Mejor agarro un pedazo de éste papel para taparme arriba, porque ese amarillo no quita tan bien el frío, mejor pongo el amarillo en mis piernas, al final allí nunca siento tanto frío. Estoy seguro que el cartón tapa mejor, no deja pasar tanto el frío, pero lo poco que tengo mejor me acuesto en él para no sentir tanto el frío cuando duermo. En realidad este piso lisito es muy bonito, pero es muy frío por la noche, mejor dejo el cartón donde está. Pero voy a buscar y un día podré taparme sólo con cartón, no sentiré tanto frío. No sólo eso, voy a dormir cerca de un fuego como el del Liendres, él no ha de pasar frío, sólo tiene que cuidar que nadie le quite la lata donde hace el fuego.
Mañana, con el pisto que saqué hoy voy a comerme un pan con frijoles y un café con la señora de la Montúfar, voy a comer como los albañiles, porque hoy tengo pisto. Tenía razón Tintín, no basta con lustrar zapatos, en los semáforos puedo pedir fichas y saco más al día.
El Tintín es pilas, tiene más tiempo que yo y aprendió a buscar pisto en las camionetas y las paradas. Además juega bien pelota. A mí me gustaba cuando me invitaba a jugar pelota en el arríate, me decía vos sos pilas Enano, te patean y te empujan pero sos duro, así metes goles.
Yo metía varios goles, el otro día metí tres en la chamusca y todos fregaban al portero porque el Enano le metió tres goles. Me gustaba ir allá, pero ahora con el hoyo que tienen mis zapatos me duele mucho jugar, el otro día me sangró el pie y hedía un montón. Voy a ir con la señora de allá arriba a ver si me regala otro para jugar de nuevo.
Además me gustaba cuando Tintín me abrazaba para cruzar la calle. Se sentía rico, era casi como que me cuidaran. Yo me fijé que era bonito que me hiciera eso y ahora cuando duermo me abrazo a mí mismo con mis bracitos y mis manos me dan calor, y si hace mucho frío o está oscuro me siento más mejor si me abrazo muy fuerte.
A veces imagino que es la seño Letty la que me abraza. Ella era muy buena, siempre me decía que me quedara cuando todos se fueran y me regalaba un dulce. Pero mi mamá nunca me creyó y me pegaba con el cincho porque creía que yo lo había robado, pero yo le decía no mami, la seño Letty me lo dio.
No sé porqué mi papá me sacó de la escuela, me gustaba ir para jugar pelota en el campo. Teníamos porterías de hierro y la pelota no se iba a la calle como en el arríate. Mi papá me dijo que como la seño Directora le había pegado a mi hermano no íbamos a volver a la escuela y que el otro año nos íbamos a otro lugar. Yo quisiera regresar, pero no tengo uniforme y don Tato no deja pasar a nadie en la puerta si no lleva el uniforme.

Pero como ya no vivo con mi papá quizá la seño Directora me deje regresar sin uniforme y podría estar de nuevo con la seño Letty y me regalaría dulces al salir. Pero ahora ya no haría nada malo con los niños de quinto para que la seño Letty no vuelva a enojarse conmigo como el último día que fui. Yo le dije que yo no había hecho nada en el baño con los de quinto pero le mentí, y ella se enojó mucho. Yo no sé si la seño Directora le pegó a mi hermano, quizá mi papá me dijo eso porque la seño Letty le dijo que yo me había portado mal y me había expulsado. Mi papá sabía que la seño Letty me quería mucho. Una vez la seño Letty regañó a mi papá porque había tomado y me pegó por llegar tarde de jugar cincos, y ella lo regañó.
Pero ahora ya no vivo con mi papá, no sé donde viva él ahora, mi mamá me dijo que se había ido con una puta pero no me dijo quien. Yo la verdad no conozco ninguna puta, todos hablan de ellas pero parece que no existen, como esos enanos del cuento que nos contaba el profe Julio en clase. Una vez en la camioneta bajó un hombre bajito que comió con los albañiles en la Montúfar y yo creí que él era uno de los enanos del cuento que me contó el profe Julio. Pero el no tenía barba larga y estaba solo, pero parecía enano, no era mucho más alto que yo.
A mí me gustaba leer, ahora intento leer lo que dicen las hojas con las que me tapo pero hay muy poca luz y no entiendo lo que dice. De plano en quinto le enseñan a uno a entender esas cosas que leen los grandes, yo miraba que los de quinto llevaban libros gordos y me decían que eran de idioma y que los miraban todos en el año. De plano en quinto le enseñan a uno a leer periódicos.
Extraño a mi mamita, ella le dijo a mi papá que si tan bien estaba con esa puta que nos llevara a nosotros también y nos dejó en la sala y se encerró en el cuarto. Mi papá se fue de la casa y mi hermano grande se fue con él, yo los seguí pero corrieron mucho y los perdí. Y esa noche no pude regresar a mi casa porque no sé por donde tomó mi papá y no pude regresar. Yo tenía miedo y frío y un viejo que olía muy mal me dijo que me durmiera con él, yo tenía miedo porque mi mamita me iba a pegar si sabía que había salido de noche, lloré mucho pero el viejo me dio pan francés y me compró un café. Me dijo que sin azúcar porque chingaba los dientes.
Al otro día no sabía donde estaba y como era tarde no pude ir a mi casa porque mi mami me iba a pegar por no haber ido a la escuela. Allí en la calle conocí a Tintín y me dijo que mis papás me habían echado de la casa y que se pelearon porque nadie me quería. Yo lo ayudé a lustrar zapatos ese día y estuve mucho tiempo con él y en un basurero encontramos una caja vieja de lustrar zapatos y me la quedé.
El Tintín tenía un amigo chiclero que me dio todo para lustrar zapatos y yo tenía que lustrar allí donde él estaba, le pagaban a él y me daba para mi pan con frijoles a medio día. Pero me trataba muy mal, me decía patojo y no me gustaba porque mi mamá me dijo que no dejara que me dijeran patojo porque yo tenía nombre. El Tintín me dice Enano pero me gusta que me diga así.
Todos los días el chiclero me quitaba la caja y me la daba en las mañanas para trabajar. Pero el Tintín me dijo que no iba a ganar pisto si no me robaba la caja y me iba a buscar más clientes a otro lado. Un día cuando el chiclero atendía mucha gente agarré la caja y me fui corriendo. El Tintín me escondió y comenzamos a buscar gente juntos.
Pero el Tintín es grande y camina más rápido que yo, por eso gana más pisto, entonces ahora sólo lo veo cuando viene a dormir aquí. Ya no jugamos pelota porque queda cerca del chiclero y se me ve un día me va a pegar por llevarme la caja.
Pero ahora tengo pisto y mañana voy a comer con los albañiles de la Montúfar. Hoy no hace frío, pero me voy a dar calor con mis manitas porque hoy estoy muy contento porque mañana voy a comer pan con frijoles en la Montúfar.
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